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Los servicios ambientales involucrados pueden ser muy concretos
tales como un caudal constante de agua dulce

En
otros casos los servicios ambientales pueden ser algo más
abstractos o referirse a un ámbito global: captura
del carbono o belleza escénica por ejemplo. |
El pago
por servicios ambientales es un mecanismo de compensación
económica a través del cual los beneficiarios o
usuarios del servicio hacen un pago a los proveedores o custodios
del servicio. Los servicios ambientales involucrados pueden ser
muy concretos tales como un caudal constante de agua dulce o el
aprovisionamiento previsible de leña. En otros casos los
servicios ambientales pueden ser algo más abstractos o
referirse a un ámbito global: captura del carbono o belleza
escénica por ejemplo.
El eje
fundamental de un esquema de pago por servicios ambientales es
el desarrollar un mercado en el cual el proveedor del servicio
reciba una compensación de parte del usuario del servicio.
El pago recibido debe servir al proveedor para adoptar prácticas
de manejo dirigidas a elevar o al menos mantener la calidad del
servicio ambiental. En algunos casos, el pago sirve para compensar
el costo de oportunidad de una actividad productiva o extractiva
que pondría en riesgo el servicio ambiental.
Es importante
señalar que el pago no necesariamente debe expresarse como
una operación monetaria, pues también puede traducirse
en una mejora de infraestructura (caminos, reservorios de agua,
etc.), servicios (postas médicas, escuelas, etc.) o extensión
rural (talleres, equipamiento, semillas, etc.). El mecanismo de
compensación puede variar desde un pago periódico
directo a los proveedores individuales hasta el establecimiento
de un fondo fiduciario manejado por un directorio con participación
de los proveedores, usuarios, sector privado, sociedad civil y
el estado.
Con el
fin de compartir información sobre las diversas iniciativas
de pagos por servicios ambientales en marcha, WWF y CARE organizaron
un Taller de Pagos por Servicios Ambientales en Cartagena de Indias,
Colombia a fines del mes pasado. En este Taller se discutió
el programa de actividades comunes y proyectos que cada organización
está ejecutando y los mecanismos de cooperación
inter-institucional para lograr sinergias a través de la
complementación de las metas de conservación y alivio
de la pobreza de cada organización.
En América
Latina la mayoría de las aún contadas iniciativas
de pagos por servicios ambientales se han concentrado en esquemas
relacionados a calidad y aprovisionamiento de agua dulce en cuencas
hidrográficas. Estas experiencias varían mucho entre
sí tanto en escala geográfica como en la naturaleza
de las entidades involucradas y el marco legal o regulatorio que
las acoge.
La principal
lección aprendida de estos procesos es que la diversidad
cultural, legal, geográfica, climática, ecológica
y sociopolítica de cada país y región del
continente no permite elaborar una receta mágica para implementar
sistemas de pagos por servicios ambientales. Sin embargo, es posible
enumerar algunas condiciones básicas:
- identificación clara del servicio ambiental y del
rol del proveedor.
- involucramiento temprano de los potenciales proveedores
del servicio.
- reconocimiento de derechos de propiedad de facto del
proveedor sobre el servicio o los factores que afectan su
origen o calidad.
- planificación a largo plazo y en etapas diseñadas
bajo diversos escenarios
- disponibilidad de información técnica de base
y mecanismos para su diseminación
- objetivos de conservación y sociales claramente definidos
- capacidad institucional mínima para el manejo de
la información, la administración financiera
y asegurar la participación de todos los actores sociales
involucrados.
- disposición de los usuarios para compensar económicamente
a los proveedores.
- mecanismos financieros y administrativos que aseguren la
transparencia de los pagos y su transferencia final.
- medios físicos que mantengan un flujo actualizado
de información entre los usuarios y los proveedores.
- sistema de monitoreo de la performance del mecanismo y de
la retribución efectiva del pago mediante la cantidad
o calidad del servicio.
Un elemento
a tomar en cuenta al momento de proponer un esquema de pago por
servicios ambientales es la verosimilitud de la relación
causa-efecto que sustenta el servicio ambiental. En ausencia de
verificación empírica es común que se parta
de clichés tales como "la reforestación aumentará
la disponibilidad de agua" o "la reforestación disminuirá
el riesgo de inundaciones" entre otras.
Es preciso
que se evalúen científicamente estas aseveraciones
antes de hacerlas públicas ya que la credibilidad del esquema
para los actores locales es su bien más preciado. Asimismo,
antes de proponer un sistema de este tipo es necesario compararlo
con otras alternativas de conservación y gestión
que pudieran ser más eficientes y costo-efectivas.
En resumen,
los esquemas de pagos por servicios ambientales han pasado de
ser una promesa y un concepto teórico a una realidad concreta
en diversos lugares del continente. En este proceso, hemos aprendido
que no hay recetas y que es preciso desarrollar cada esquema ad-hoc
a las particularidades de cada situación manteniendo
ciertas características ya mencionadas previamente.
El futuro
de los esquemas de pagos por servicios ambientales va a depender
en gran medida de que las lecciones aprendidas se continúen
compartiendo entre las diversas iniciativas y que los procesos
emergentes las incorporen en su diseño.
Información Adicional:
Juan Carlos Riveros
Gerente
Ciencias para la Conservación
Tel: + 51 1 4405550
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