

Foto:
© WWF-Canon / André BARTSCHI
Tala ilegal en el Río las Piedras cerca al Parque Nacional Alto Purús en el Departamento de Madre
de Dios.

Foto: © WWF / Volker KESS
La tala ilegal es un
mal enquistado en la mayoría de los países
del mundo. Tala ilegal en Indonesia.
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La
tala y el tráfico ilegal de madera es un negocio multimillonario
presente en todas las clases de bosques en más de 70 países
del mundo desde Brasil hasta Canadá, de Camerún
a Indonesia, de Perú a Rusia.
WWF
define a la tala y tráfico ilegal y los crímenes
forestales a la corta, transporte, compra o venta de madera en
violación de las leyes nacionales.
Esta
actividad convive con otros crímenes como la corrupción
de funcionarios públicos, el terrorismo y el tráfico
de drogas.
Sólo
con la pérdida de ingresos fiscales la tala y el comercio
ilegal ocasiona un gran impacto económico y social sobretodo
en los países en vías de desarrollo.
El
Perú pierde al año 8.5 millones de dólares
en la forma de pago de impuestos. Sin embargo, la economía
de los países desarrollados también se ve seriamente
afectada. Por ejemplo, en Canadá sólo la provincia
de Columbia pierde 20 millones de dólares al año
por el mismo motivo.
Los
crímenes forestales impactan particularmente a los más
pobres. Mientras que las actividades ilícitas pueden ser
un medio de subsistencia a corto plazo, a largo plazo se traducen
en un pobre desarrollo económico y una baja recaudación
de impuestos que impactan en el decline de la salud y la educación.
La
deforestación causada por la tala ilegal conduce también
a la perdida de alimentos, de medicinas tradicionales y de leña
vitales para la subsistencia de las poblaciones locales.
Los
taladores ilegales suelen desarrollar sus actividades en bosques
que concentran una gran riqueza biológica. Las pérdidas
de animales y plantas son altísimas. A nivel nacional ya
hemos perdido 10 millones de hectáreas de bosques que antes
eran el hogar de numerosas especies.
La pérdida de habitats y la creciente demanda de carne,
debido a la presencia de campamentos ilegales, ha ocasionado que
especies como el mono araña (Ateles belzebuth),
el mono aullador (Allouata seniculus), el tapir (Tapirus
terrestris), entre otros se encuentren en peligro de extinción.
Soluciones
Los
esfuerzos para acabar con la tala ilegal y los crímenes
forestales sólo serán exitosos cuando los impactos
sociales y económicos sean reconocidos por todos.
Una
parte importante del trabajo de WWF, por lo tanto, es mejorar
el conocimiento del problema entre los gobiernos, las industrias
y los consumidores. Al mismo tiempo, WWF promueve el mejor uso
de herramientas existentes tales como la certificación,
el manejo forestal responsable y técnicas para el rastreo
de madera. Esto incluye la supervisión y la revisión
independiente de las operaciones y de la ' cadena de la custodia
' desde el bosque hasta el comprador del producto final.
WWF
está ayudando a mejorar la transparencia y la aplicación
de las leyes existentes tanto en los países productores
como en los consumidores de madera. En el Perú, desde la
promulgación de la nueva Ley Forestal y de Fauna Silvestre
en el 2002, apoya a más de 100 concesionarios forestales,
brindando capacitación técnica en el manejo forestal
responsables del bosque cubriendo un total de 3 millones de hectáreas.
WWF- Perú se ha comprometido en certificar un millón
de hectáreas hasta el año 2007 asumiendo un serio
compromiso con el desarrollo local, regional y nacional.
WWF
promueve acuerdos comerciales entre países consumidores
y países productores, especificando que la madera y los
productos forestales deben de ser de procedencia legal y de bosques
manejados responsablemente, constituyéndose en una herramienta
efectiva en la lucha contra la tala y el tráfico ilegal.
Adicionalmente
WWF está impulsando a los mayores países consumidores
de madera, los Estados del G8 (los 8 países de mayor poder
económico del mundo) y la Unión Europea para asumir
políticas públicas para asegurar que la madera y
los productos a base de madera sean adquiridos de manera legal
y de bosques manejados.
Esas
políticas solo serán efectivas cuando los países
asuman compromisos e inviertan en el manejo responsable a la vez
de desarrollar mercados donde se reúnan productores y compradores
comprometidos con la legalidad.
Con
ese objetivo en mente WWF ha desarrollado un instrumento denominado
el Global Forest and Trade Network , una alianza de compañías
responsables y ONGs que ayuda a crear mercados más sólidos
para la madera de procedencia legal.
Información Adicional:
Sebastián Suito
Oficial de Comunicaciones - WWF Perú
Tel: + 51 1 4405550 ext 1104
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